
El actor y comediante mexicano Carlos Villagrán, recordado por su
personaje de Quico en la Vecindad del Chavo del Ocho, ya piensa en el
retiro, pues considera que su ciclo como actor ya se está cerrando y
desea dedicarse más a los suyos.
Esta decisión coincide con su cumpleaños número 65, en medio de una
gira internacional encarnando a su entrañable personaje y que se inició
el 6 de diciembre, señala La Mañana de México.
Villagrán prevé realizar su última actuación como Quico a fines de enero.
Los inicios de este actor mexicano se dieron en 1973, cuando Rubén
Aguirre, conocido como El Profesor Jirafales, lo presentó con el
productor y actor Roberto Gómez Bolaños.
Pasaría poco tiempo para ser convocado a unirse al equipo de las series Chespirito y El Chapulín Colorado.
Así le llegó la oportunidad de interpretar a Quico, un niño con
traje de marinerito, en el programa cómico El Chavo del Ocho, donde
también actuaba Chespirito.
Este personaje fue el papel más
significativo de Villagrán, querido por los televidentes a lo largo de
los programas de Gómez Bolaños, al ser un chico gracioso, por sus
cachetes inflados, su modo de llorar y por todos sus gestos corporales.
Sin embargo, en 1978 decidió salirse del equipo por cuestiones
personales, por lo que finalmente desapareció del elenco. No obstante,
Villagrán continuó su carrera artística aún con el productor, a pesar
de que se dijo que había salido del programa debido a cuestiones de
popularidad, porque su personaje tuvo mayor éxito que el propio Chavo
del Ocho.
Ese mismo año, el comediante entabló una batalla legal contra Gómez
Bolaños, por los derechos del personaje Quico. Aunque un año después
participó en la película El Chanfle, como Valentino.
De igual forma, siguió su carrera en Venezuela, donde realizó los
programas Niño de papel (1981), Kiko botones (1981), Federrico (1982),
Las nuevas aventuras de Federrico (1983) y El circo de monsieur
cachetón.
Años después, regresó a México, donde la empresa Tele-rey le ofreció la serie ¡Ah, qué Kiko!
Así entabló otra demanda legal contra Gómez Bolaños, quien no pudo
evitar que usara el nombre del personaje, debido a que se escribía de
manera diferente.
¡Ah, qué Kiko!, no duró mucho tiempo al aire,
debido a la inesperada muerte de su compañero y amigo Ramón Valdés,
quien había estado en el elenco de El Chavo.
Villagrán decidió realizar entonces El circo de Kiko, que lo llevó a
recorrer varios países de Latinoamérica, donde interpretó a su famoso
personaje. Y nuevamente regresó a México.
Tras reiterar que los problemas con Gómez Bolaños fueron por ser más
popular que El Chavo, aseveró que esto provocó la envidia de su
productor, y finalmente fue vetado de Televisa.
Según el actor, su popularidad hizo que lo llamaran más a él a grabar discos, comerciales, campañas publicitarias, etcétera.
Sin embargo, otras fuentes señalan que fue el inicio de una relación
romántica con Florinda Meza lo que distanció a Gómez Bolaños de
Villagrán, quien en ese entonces era novio de la actriz que encarnaba a
su madre en la ficción.
Villagrán se estableció en Argentina,
donde Gómez Bolaños no tiene derechos sobre Kiko y puede seguir
interpretando libremente el personaje, por lo que divide su tiempo
entre ese país y México.
A través de la serie de El Chavo del Ocho, la cual se transmite en
su versión normal y en una producción animada, el actor sigue vigente.
En
2008, Villagrán declaró que el elenco del programa infantil El Chavo
del Ocho actuó para narcotraficantes, hecho que siempre negó el creador
de la serie, Roberto Gómez Bolaños; sin embargo, luego se retractó.