Lost VS. Álex Valle
Categoría: General, TV, Globos de Oro, Golden Globes, Youtube, Twitter 07 Feb, 2010 14:51:39
Lost VS. Álex Valle
Cuando era chico, vivía sometido a una dictadura. Cuatro aburridos
trabajadores apoltronados en algún viejo switcher decidían, bajo la
única consigna de meter el cassette y apretar play lo más pronto
posible, cuál sería mi menú televisivo del día. Sin dudas ni
murmuraciones. Te sentabas a ver lo que la tele te ponía y no había
otra. Por supuesto, el respeto al público era mínimo.
Y si eras un niño, olvídate. El lunes dejábamos al Super agente Cobra
en un terrible aprieto, nos la pasábamos todo el recreo especulando
cómo podría salvarse, hasta que el martes prendías la tele y te dabas
de narices con un capítulo de la semana pasada. Eso, si tenías suerte.
Si no, al señor del switcher se le confundían los cassettes y entonces,
a la misma hora y por el mismo canal, paf, te zampaba La abeja Maya.
¿Te querías quejar? Insertar risas grabadas. Solo nos quedaba apelar a
Álex Valle, ese vocero del zeitgeist ochentero, y refugiarnos en la
“Santa paciencia”. Ya llegaría el día en que el azar nos permita
descubrir cómo demonios se salvó Cobra.
Ese día, el día de la independencia, ya ocurrió y recién nos estamos
dando cuenta. Varios, como la revista TIME
(http://www.time.com/time/magazine/article/0,9171,1538635,00.html),
identificaron el escenario de la batalla final, el lugar donde cambió
para siempre nuestra forma de relacionarnos con la televisión: la isla
de LOST.
Lost es una serie intrincada como un fractal, donde cada detalle, cada
escena, cada personaje secundario es crucial para comprender una trama
excéntrica llena de flashbacks, flahsforwards, viajes en el tiempo y
autorreferencias. La receta perfecta para el desastre comercial. O eso
podríamos suponer.
A pesar de su complejidad, Lost estrenó esta semana su sexta temporada
con una audiencia de 12 millones de espectadores. ¿Cómo lo hizo?
Adaptándose al nuevo escenario postelevisión. Ya en 2004 entendieron
que, ahora, el que se pierde un episodio de su serie favorita es porque
quiere. Existen muchas formas de ver ese episodio, pero quizás fueron
los torrents los que mejor se adaptaron a todo ese cambio en la
narrativa televisiva que significó Lost.
Bajarse un episodio televisivo de Internet es relativamente sencillo.
Te instalas un programita gratis, digamos, el uTorrent, pones “Lost” en
su buscador y van a salir un montón de resultados. Esos son los
torrents, puestos allí por gente que se tomó la molestia de compartir
con el mundo –sin ganancia de por medio más que la satisfacción de
compartir la experiencia– el episodio que acaba de terminar hace cinco
minutos. El resto es cuestión de tratar bonito al teclado y esperar un
rato.
La mejor forma de ver dicho episodio es con otro programita que tampoco
cuesta nada: el VLC Player. ¿Por qué este y no otro? Porque con ese
puedes ver los subtítulos en español que también te has bajado. ¿Y de
dónde salieron esos subtítulos? Agárrense: los hizo gratis otro
fanático de la serie que, por supuesto, no se permitiría un solo error
en su trabajo. Peor aún: este fanático creó los subtítulos en menos de
dos horas desde el estreno gringo del capítulo. Insisto: nadie le pagó.
Es simplemente que no pueden esperar a que todo el mundo vea el
capítulo para empezar a discutirlo en foros y blogs. Mientras más gente
lo vea más rápido, mejor.
¿Por qué demonios, entonces, tenemos que esperar meses a que la
televisión local nos traigan las series dobladas? ¿Por qué diablos
tenemos que esperar que los canales latinos de cable se demoren semanas
en ofrecernos las versiones subtituladas? Con los torrents, puedes
tener el último capítulo de tu serie favorita, en excelente calidad y
con un subtitulado respetuoso, a las pocas horas de su estreno en
EE.UU., para verlo antes que nadie.
Lost fue la serie que comprendió las posibilidades de la inmediatez, de
la angustia, de la ansiedad por tenerlo todo ahora mismo, antes que
nadie, y verlo una y otra vez hasta entender qué demonios sucede y
luego contárselo a otros fanáticos alrededor del mundo. Los creadores
de Lost no inventaron los torrents pero fueron los que nos dieron la
primera gran excusa para usarlo. Ahora en la televisión el tiempo ya no
es lineal, puedes ir hacia atrás o hacia adelante cuando te dé la gana.
Jamás te volverás a perder un capítulo de nada. En realidad, es
angustiante. Los niños de ahora no entienden el concepto de “a esta
hora no da tu dibujo”. “No”, responden, “en la computadora sí dan”.
peru21.pe, 7 de Febrero del 2010
